Para hacer un escrito sobre un tema especial, es necesario tener la descripción conceptual de las ideas centrales. En este caso particular, geografía es la ciencia que estudia los elementos físicos,biológicosy humanos, que ocurren e influyen en el planetaTierra en su condición de lugar, de residencia del hombre. Etimológicamente, la palabra geografía significa descripción de la tierra ya que proviene de los términos griegos:
Geo: tierra
Grafein: escribir
Sin embargo, la geografía moderna hoy tiene una misión de singular importancia: dar un sólido criterio sobre lo que es el país, cuáles son sus posibilidades, cuál es su destino histórico y hacia dónde y cómo debe orientarse su progreso” (Franco R, Franco B., 1982) y de esta forma, se estaría hablando también de “geografía humana”, donde se estudia el hombre en su relacion con la Tierra. Siendo así, se puede considerar que la geografía es una de las disciplinas con mayor capacidad de integración del conocimiento y del diálogo de saberes.
De otro lado, Condiciones de vida es la situación en que se encuentra un grupo de personas, en un momento histórico determinado, que va a generar comportamientos grupales de seres sociales y que se pueden evaluar de acuerdo a dos factores: los recursos económicos disponibles y el grado de acceso al desarrollo social. En otras palabras, es el conjunto de bienes sociales, históricos, culturales y políticos, que conforman la parte social en la que diariamente se desarrollan las personas. Y visto de esta manera, se puede afirmar que las mejores condiciones para la vida, son aquellas que favorecen la regulación psicobiológica, la protección de la salud y la vivencia de bienestar; ya que la satisfacción de las necesidades fundamentales implican un marco ambiental sano y modelos de desarrollo económicos – tecnológicos, basados en el desarrollo humano, donde cada uno consigue realizar actividades y logra llevar su propia existencia.


Analizando estas definiciones, se puede ver con claridad cómo estos dos elementos están articulados, pues por un lado, el hombre ha efectuado grandes y maravillosas creaciones de ciudades, imperios, etc. pero también ha realizado hecatombes y destrucciones, siendo responsable de lo que hace; y a su vez la naturaleza sigue su curso desde el caos organizado de su propia estructura y evolución; entonces… si hay interacciones complejas y dialécticas de la relación hombre-medio, reconocidas por la geografía humana en términos abióticas (naturaleza-naturaleza), bióticas (hombre- naturaleza) y antrópicas (hombre- hombre), lo cual permite formular muchas preguntas y entre ellas ¿ por qué la geografía de un país determina las condiciones de vida de un pueblo?, pero de acuerdo a las investigaciones realizadas, más que un determinismo por efecto de causas naturales, “es más importante considerar la perspectiva socioeconómica del entorno, en que se desarrolla el ser y lo moldea según el lugar y condiciones” (Orozco, 1983), como también la acción que emprende éste sobre la naturaleza.
Colombia es un país biodiverso pero con una pobreza multidimensional, por la insatisfacción de las necesidades básicas, la inequidad de género y las grandes preocupaciones ambientales, que de una u otra forma, son afrontadas por cada una de las personas de diferente manera, con su propia intención, con su propia capacidad de construirse así mismo social e individualmente, por encima de los obstáculos, para vivir “mejor”, reconociendo el entorno y el potencial que éste le da, ojalá… sin dejarse manejar por condicionamientos de comportamiento, clima, relieve, educación y salud. El ser humano es más que esto, es reflexión, es acción, es creación, siempre buscando nuevos modelos de desarrollo que generen riquezas colectivas, bienestar común y solidaridad social, y quien bloquea este proceso, es la ineficiencia administrativa de las autoridades por la falta de destribución de agua y energía, ya que son dos elementos fundamentales para la vida y su desarrollo. Todo esto, sin dejar de reconocer la innegable influencia del clima en el modo de ser de las personas, en las maneras de sentir, pensar y actuar, pues en las latitudes altas, por la baja presión atmosférica, el hombre reacciona más lentamente y su pensamiento es tardío.
En las regiones de baja latitud, las altas temperaturas, la humedad y las bajas presiones impiden la plena actividad del hombre. En cambio, en las zonas de latitudes medias, de cambios estacionales, el hombre desarrolla una mayor actividad física y mental.
La intensidad del trabajo del hombre también depende del clima, ya que en tierras cálidas debido a las altas temperaturas, su labor se hace más difícil limitándose en la mayoría de los casos a la ganadería y a la pesca.
En las regiones de clima medio la intensidad del trabajo del hombre es mayor, pues las condiciones se lo permiten, dedicándose a las labores agrícolas y pecuarias. En los climas fríos se reduce un poco el grado de actividad, dedicándose en menor escala a la agricultura, ganadería y artesanía.
Sin embargo, sigue siendo mucho más valioso, continuar fortaleciendo la “libertad del ser humano”, su capacidad transformadora, su trabajo físico e intelectual a través de la educación, medio esencial con que cuenta, para desarrollar las potencialidades en todas sus formas, crear conocimientos, creencias, normas morales, instituciones sociales y políticas, leyes y costumbres, técnicas y hábitos, donde cada generación participe de la mejor manera posible en la organización política de la sociedad, en la producción económica, en la distribución de la riqueza social y en la creación artística, sin opresiones y desigualdades sociales.

Puede entonces decirse que sin educación no hay desarrollo económico, y que sin éste no puede haber progreso educativo. En efecto, si la ciencia produce conocimiento, es la educación la que lo difunde y hace posible su aplicación a tareas prácticas de producción y desarrollo económico; de esta manera muchos de los problemas con que nos encontramos en varias partes del mundo, especialmente al considerar la escasez de mano de obra calificada, son debidos en gran medida a los avances de la ciencia con mucha mayor rapidez que la educación. Entonces hay que estudiar, estudiar y estudiar, para que se puedan cambiar las condiciones de vida, supuestamente determinadas por la geografía y hasta afirmadas por la filosofía, donde Víctor Cousin, proclamaba lo siguiente, según citas de Lewthwaite (1966:9) y Vílá Valentí (1983: 197):
“Si, señores, dadme el mapa de un país, su configuración, su clima, sus aguas, sus vientos y toda su geografía física; dadme sus productos naturales, su flora, su fauna y yo me encargo de decíros de antemano cómo será el habitante de dicho país y cuál será el papel que éste desempeñará en la historia. Y ello no accidental, sino necesariamente, no tal época, sino en todas”.